DIVORCIO: ¿Qué pasa con el alquiler si el contrato está a nombre de uno solo? (derechos, obligaciones y cómo evitar problemas)
En separaciones donde la vivienda es alquilada, aparece una duda muy concreta: “El contrato está a nombre de uno solo… ¿qué pasa ahora?”.
Y la respuesta práctica es que el nombre en el contrato importa, pero no resuelve todo. Hay que mirar:
- quién vive efectivamente en el inmueble,
- si hay hijos,
- qué quiere hacer el locador,
- quién puede pagar,
- y cómo se ordena la salida (o la continuidad) sin generar deuda ni conflictos.
Esta guía te da herramientas para entender escenarios típicos y cómo encarar la conversación con el locador/inmobiliaria, sin prometer resultados: cada contrato y cada situación requiere revisión puntual.
Lo esencial en 60 segundos
- Si el contrato está a nombre de uno, esa persona es la principal responsable frente al locador por alquiler, expensas y obligaciones del contrato.
- Pero en la práctica, la separación puede exigir ordenar quién se queda, quién paga y cómo se formaliza ante el locador.
- Si no se ordena, el riesgo es simple: deuda, reclamos, garantía ejecutada y conflicto entre ex.
- Lo más sano es definir: rescisión, cambio de titularidad (si el locador acepta) o acuerdo interno documentado.
1) Regla práctica: el que figura en el contrato responde frente al locador
Aunque vivan ambos o aunque uno se haya ido, normalmente:
- el locador/inmobiliaria le exige el pago al titular contractual,
- y si hay incumplimiento, avanzan contra él/ella y contra la garantía.
Por eso, si vos sos el titular y te fuiste, no te “despegás” solo por irte.
2) Escenarios típicos (y qué conviene hacer)
Escenario A: El titular se va y el otro se queda viviendo
Problema típico: vos te fuiste, tu ex se quedó y vos seguís siendo responsable.
Opciones prácticas:
- Acuerdo interno documentado: quién paga alquiler/expensas/servicios y cómo se acredita.
- Gestión con el locador para modificar condiciones (si el locador acepta).
- Rescisión si no hay confianza o el otro no puede pagar.
Si el ocupante no paga, el reclamo le llega al titular. Por eso este escenario hay que cerrarlo rápido.
Escenario B: El titular se queda y el otro se va
Suele ser más simple, pero igual conviene ordenar:
- que el que se va deje constancia de entrega de llaves,
- y que el titular se haga cargo de pagos y eventuales daños.
Escenario C: Se quieren ir los dos
Acá la pregunta es:
- ¿se rescinde?, ¿hay penalidad?, ¿qué dice el contrato?
Se revisa el contrato y se negocia salida ordenada para evitar:
- deudas,
- pérdida del depósito,
- conflicto por arreglos y entrega.
Escenario D: Hay hijos y el alquiler es “vivienda familiar”
Si hay hijos, la lógica suele ser priorizar estabilidad y rutina. Pero eso no reemplaza el punto contractual:
- si el titular no es quien vive, hay que ordenar pagos y responsabilidades.
Muchas veces la solución realista es:
- que el ocupante pague y se deje por escrito,
- o que se busque un nuevo contrato a nombre del ocupante (si el locador acepta).
3) ¿Se puede “cambiar el titular” del contrato?
En la práctica, depende del locador y del contrato. Suele requerir:
- aceptación expresa del locador,
- evaluación del nuevo “pagador” (ingresos),
- y, muchas veces, reemplazo o actualización de garantía.
No conviene asumir que “se cambia fácil”. Se planifica.
4) Depósito, garantía y deudas: los 3 focos de pelea
Depósito
- ¿quién lo puso?
- ¿cómo se devuelve?
- ¿se descuenta algo por daños?
Garantía (propietaria/seguro de caución/recibo de sueldo)
Si hay deuda, la garantía queda expuesta. Esto suele acelerar conflictos.
Deudas (alquiler, expensas, servicios)
Si no se separan claramente:
- se acumulan,
- y después nadie quiere pagarlas.
5) Qué conviene dejar por escrito entre ustedes (aunque el contrato no cambie)
Si por un tiempo uno se queda en el alquiler, conviene documentar:
- desde qué fecha ocupa cada uno,
- quién paga alquiler, expensas y servicios,
- cómo se acredita el pago (transferencia),
- qué pasa si hay mora,
- y fecha/plazo de salida o de renegociación con el locador.
Esto se puede incorporar dentro de un convenio regulador o acuerdo de separación.
6) Errores comunes que salen carísimos
- “Me fui, que pague él/ella” sin acuerdo: te ejecutan igual a vos si sos titular.
- Dejar servicios a tu nombre: deuda + problemas posteriores.
- No pedir recibos/transferencias: después no podés reclamar.
- Discutir con el locador sin revisar el contrato: se empeora la negociación.
- No coordinar entrega de llaves y estado del inmueble.
Checklist para la reunión
- Contrato de alquiler (y anexos).
- Quién figura como locatario y quién como garante.
- Monto de alquiler, expensas y servicios.
- Quién vive hoy y desde cuándo.
- Depósito: cuánto y quién lo pagó.
- Objetivo: continuar, cambiar titular, o rescindir.
- Si hay hijos: rutina y urgencias (mudanza/escuela).
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