DERECHO EMPRESARIAL: Trabajo no registrado y “en negro” — riesgos reales y plan de regularización sin crisis

DERECHO EMPRESARIAL: Trabajo no registrado y “en negro” — riesgos reales y plan de regularización sin crisis

El trabajo no registrado (“en negro”) es uno de los puntos más sensibles para cualquier PyME o comercio. No solo por el riesgo de juicio laboral, sino porque suele venir acompañado de otros problemas: pagos informales, jornada sin control, categorías difusas, y falta de documentación. Cuando estalla, estalla caro.

Ahora bien: muchas empresas no lo hacen “por mala fe”, sino por inercia, desorden o desconocimiento. El problema es que, frente a un reclamo, esas explicaciones no ordenan la contingencia. Por eso lo más inteligente es tener un plan de regularización que reduzca el riesgo sin frenar la operación.

Esta guía te da un mapa general de riesgos y un esquema de pasos para ordenar, sin prometer resultados: cada caso requiere diagnóstico, porque regularizar mal también puede generar problemas.


Lo esencial en 60 segundos

  • El trabajo “en negro” es un disparador de reclamos: registración, diferencias salariales, jornada, multas y negociación forzada.
  • Regularizar sirve, pero debe hacerse con estrategia, documentación y coherencia interna.
  • Lo primero es diagnosticar: quién está, qué hace, qué cobra y cómo se paga.
  • Sin diagnóstico, la empresa puede “blanquear” y dejar flancos (categoría, jornada, antigüedad, etc.).

1) Qué se considera “no registrado” (en la práctica)

No solo es “no dar de alta”. También hay zonas grises que generan reclamo:

  • alta con fecha distinta a la real,
  • categoría inferior a la real,
  • jornada declarada menor a la real,
  • parte del sueldo fuera de recibo (“en mano”),
  • monotributo encubriendo relación de dependencia,
  • tercerización mal armada.

Muchas contingencias nacen de estas “semi-registraciones”.


2) Riesgos reales para la empresa (por qué explota)

Cuando hay irregularidad, un reclamo suele traer combos:

  • diferencias salariales (categoría/jornada/variables),
  • horas extra,
  • aportes y contribuciones,
  • multas/agravamientos (según el caso),
  • y una negociación muy asimétrica (“pagás o te demando”).

Además, puede haber exposición en:

  • inspecciones,
  • conflictos con la ART,
  • y problemas de cobertura/accidentes.

3) Por qué “regularizar de golpe” sin plan puede salir mal

Error típico: “mañana lo blanqueo y listo”.
¿Problema? Si no se define bien:

  • categoría y tareas reales,
  • jornada real,
  • remuneración habitual,
  • fecha de ingreso y coherencia documental,

la regularización puede generar un nuevo frente: el empleado dice “ok, me blanqueaste… pero me debés todo lo anterior”.

Regularizar ayuda, pero hay que hacerlo prolijamente.


4) Plan práctico de regularización (sin crisis operativa)

Paso 1: Diagnóstico interno (inventario real)

  • quién trabaja,
  • desde cuándo,
  • qué tareas hace,
  • qué horario cumple,
  • cuánto cobra y cómo,
  • quién reporta a quién,
  • y si hay documentación mínima.

Paso 2: Definir encuadre laboral coherente

  • categoría/función,
  • jornada,
  • modalidad (tiempo parcial/completo, turnos, etc.),
  • remuneración y variables (si existen).

Paso 3: Orden documental mínimo (antes del alta)

  • legajo básico,
  • política de jornada,
  • forma de pago formal,
  • recibos y transferencias,
  • registro de asistencia.

Paso 4: Regularización escalonada (cuando conviene)

En algunos negocios, conviene priorizar:

  1. roles críticos o más expuestos (caja, atención, choferes, etc.),
  2. jornadas más extensas,
  3. casos con mayor antigüedad.

Paso 5: Protocolo hacia adelante (para no recaer)

Si la empresa no cambia procesos, vuelve al desorden. Se implementa:

  • control de jornada,
  • políticas de horas extra,
  • manejo de licencias,
  • y sistema de legajos.

5) Señales de alarma (cuando es urgente actuar)

  • reclamos verbales por “blanqueo” o “me debés”,
  • rotación alta y conflictos recurrentes,
  • empleados con tareas de riesgo sin EPP/ART ordenada,
  • pagos “mixtos” sin regla,
  • monotributistas que cumplen horario fijo y reportan como empleados.

En esas situaciones, conviene ordenar antes de que llegue el telegrama.


6) Errores comunes que aumentan el riesgo

  1. Blanquear sin ajustar jornada real.
  2. Registrar con categoría inferior a la función real.
  3. Seguir pagando “una parte en mano”.
  4. No implementar registro de asistencia.
  5. No documentar cambios (aumentos, tareas, horarios).
  6. Creer que “si lo blanqueé, ya está”: el conflicto suele mirar hacia atrás.

Checklist para la reunión

  • Lista de personal real (incluyendo “eventuales”).
  • Tareas y horarios reales por puesto.
  • Modalidad de pago actual (transferencia/efectivo/mixto).
  • Antigüedad aproximada por persona.
  • Registro de jornada (si hay).
  • Si hay monotributistas/terceros: cómo trabajan y qué control hay.
  • Objetivo: regularizar, ordenar, reducir contingencia y sostener prueba.

Agenda asesoría mensual con CPS Abogados (para tu PyME, comercio o empresa)

En CPS Abogados trabajamos como asesoría externa con canon mensual para ayudarte a ordenar la operación laboral y reducir contingencias:

  • diagnóstico de riesgos y plan de regularización,
  • armado de legajos y políticas internas,
  • auditoría mensual de jornada, recibos y licencias,
  • asistencia ante reclamos y desvinculaciones.

Escribinos por WhatsApp y agendamos una reunión (presencial en Martínez/San Isidro o virtual) para analizar tu caso y proponerte un plan realista de respaldo legal mensual.